{"id":2443,"date":"2014-03-01T21:40:56","date_gmt":"2014-03-01T23:40:56","guid":{"rendered":"http:\/\/jurjotorres.com\/?p=2443"},"modified":"2017-04-16T17:25:19","modified_gmt":"2017-04-16T15:25:19","slug":"la-cultura-escolar-otra-construccion-del-conocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jurjotorres.com\/?p=2443","title":{"rendered":"La cultura escolar. Otra construcci\u00f3n del conocimiento"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">La cultura escolar<\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Otra construcci\u00f3n del conocimiento<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<a href=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/C.-de-P.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2449\" style=\"margin: 20px;\" src=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/C.-de-P-737x1024.jpg\" alt=\"C. de P. N\u00ba 311 (2002)\" width=\"222\" height=\"310\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #0000ff;\">Jurjo Torres Santom\u00e9<\/span><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: right;\"><b>Cuadernos de Pedagog\u00eda<\/b><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: right;\">N\u00ba\u00a0311 (Marzo, 2002) p\u00e1gs. 71 &#8211; 75<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #b23119;\"><em>En contra de la asimilaci\u00f3n de las identidades y de un pluralismo superficial, el art\u00edculo aboga por una educaci\u00f3n multicultural cr\u00edtica que preste atenci\u00f3n y reconozca a los colectivos, grupos y etnias oprimidos, y que reflexione acerca de las causas que generan y mantienen la marginaci\u00f3n, la exclusi\u00f3n y la intolerancia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las luchas sociales desde mediados del siglo XX, de manera especial a partir de la d\u00e9cada de 1960, en favor del reconocimiento de minor\u00edas y mayor\u00edas sin poder, de denuncia del sexismo, racismo y apartheid, han dado como resultado, entre otras cosas, la presencia en los centros escolares de ni\u00f1os y ni\u00f1as de minor\u00edas, de grupos \u00e9tnicos marginados y de inmigrantes pobres de pa\u00edses sin poder; al tiempo que se han hecho m\u00e1s visibles las personas que hasta hace poco no contaban en la sociedad y no gozaban de aceptaci\u00f3n (las ni\u00f1as, las personas de idiomas y culturas minusvalorados y quienes sufren discapacidades ps\u00edquicas y f\u00edsicas). Una vez logrado el derecho a la escolarizaci\u00f3n, el paso que tales etnias oprimidas y grupos sociales est\u00e1n dando es el de la revisi\u00f3n de las identidades que les fueron otorgadas; que les fueron impuestas por los colectivos que ven\u00edan controlando todos los resortes institucionales de poder. Sus identidades, siempre definidas en funci\u00f3n del d\u00e9ficit, de manera negativa, serv\u00edan para justificar su vida cotidiana como personas explotadas y marginadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Identidades y modelo hegem\u00f3nico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1bamos ante un modelo de definici\u00f3n del otro, que consideraba todas sus diferencias respecto al modelo hegem\u00f3nico como carencias, rasgos perniciosos o signos de incultura. Se negaba el valor de todo lo diferente que se produc\u00eda al margen de las estructuras y ortodoxias dominantes. Los grupos silenciados y colonizados luchan, ahora tambi\u00e9n, en el campo cultural por el reconocimiento de su identidad, reivindican su derecho a ser y los logros que les permitieron subsistir y avanzar como pueblos, etnias, colectividades, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino multiculturalismo destapa la existencia de una sociedad en la que existe conflicto entre comunidades que poseen culturas espec\u00edficas que rivalizan entre s\u00ed, que no se aceptan mutuamente, sino que mantienen grados importantes de conflicto y luchan por tratar de ser tenidas en consideraci\u00f3n, por alcanzar un reconocimiento positivo. La aparici\u00f3n del concepto multiculturalismo responde a las estrategias que las sociedades desarrollan para responder a la pluralidad y evitar la rivalidad y el conflicto entre comunidades culturales y pol\u00edticas que comparten un determinado territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la conformaci\u00f3n de cualquiera de los distintos modelos posibles de sociedad que podamos llegar a concebir, las instituciones escolares desempe\u00f1an un papel importante. A trav\u00e9s de los procesos educativos, las nuevas generaciones asimilan m\u00e1s adecuadamente la cultura de la comunidad a la que pertenecen y en la que viven. Se entiende por cultura los conocimientos, creencias, artes, valores, leyes, costumbres, rutinas y h\u00e1bitos que las personas adquieren por formar parte de una determinada comunidad y que los identifican como integrantes de ella y, l\u00f3gicamente, les permiten comprender y comunicarse entre s\u00ed. Esta cultura, en la medida en que cada pueblo trata de preservarla, desarrollarla y divulgarla, acaba convirti\u00e9ndose en el legado cultural en el que la instituci\u00f3n esco- lar se basa para seleccionar los contenidos y ejemplificaciones que considera de mayor inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sobre la base de este bagaje cultural como las personas se socializan, conforman y adquieren las capacidades y los conocimientos con los que participar en la esfera econ\u00f3mica; las capacidades de simbolizaci\u00f3n y los contenidos para entender y participar en el \u00e1mbito cultural; las capacidades y la informaci\u00f3n indispensables para asumir derechos y deberes en cuanto ciudadanos y ciudadanas, para intervenir en la vida p\u00fablica y pol\u00edtica. As\u00ed es como se aprende a controlar la vida emocional y las relaciones interpersonales. Es, tambi\u00e9n, mediante la participaci\u00f3n en estos procesos educativos como aprendemos a compaginar los intereses individuales y los colectivos, a desarrollar una personalidad individual y a colaborar en el progreso de la comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Tres modelos para afrontar la diversidad<a href=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Street-Art.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2471\" style=\"margin: 20px;\" src=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Street-Art.jpg\" alt=\"Street Art\" width=\"276\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Street-Art.jpg 276w, https:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Street-Art-138x300.jpg 138w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la diversidad cultural que va a caracterizar el encuentro entre pueblos y colectivos sociales que vinieron viviendo aisladamente, pero que ahora se ven forzados o estimulados a convivir, la instituci\u00f3n escolar puede optar por tres diferentes modelos con los que afrontar esta situaci\u00f3n: 1) la asimilaci\u00f3n, 2) la aceptaci\u00f3n de un pluralismo superficial o 3) una educaci\u00f3n multicultural cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer modelo, la instituci\u00f3n escolar tiene la misi\u00f3n de asimilar la diversidad cultural. Es preciso no olvidar que los sistemas educativos modernos fueron pensados, en gran parte, para promover la unicidad y homogeneidad cultural, ling\u00fc\u00edstica e ideol\u00f3gi- ca. Una de sus metas era, precisamente, la de limitar la diversidad, propagar una determinada concepci\u00f3n del conocimiento en todas y cada una de las parce- las del saber, un saber oficial; imponer unas pautas conductuales y de moralidad homog\u00e9neas. Al igual que las industrias manufactureras trataban de estandarizar sus productos, las instituciones escolares deb\u00edan uniformar a las personas y a las culturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta postura tuvo su mayor auge en los momentos en que se forman los grandes estados modernos. Tratar de dotar de una identidad pol\u00edtica y cultural com\u00fan a los diversos pueblos que conformaban el Estado era una de las grandes tareas que se le encomend\u00f3 a la instituci\u00f3n escolar. La obra de John Dewey ofrece suficientes ejemplos de c\u00f3mo se ve\u00eda necesario \u201cconstruir una cultura com\u00fan\u201d para lograr la vertebraci\u00f3n de lo que hoy conocemos como Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Cada estado-naci\u00f3n ten\u00eda sus propias narrativas a trav\u00e9s de las que argumentaba la raz\u00f3n de su existencia y justificaba, asimismo, la ocultaci\u00f3n y la minusvaloraci\u00f3n de lo que s\u00f3lo se consideraba peculiar de una determinada zona territorial o pueblo \u201cintegrado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no siempre fue f\u00e1cil ni exitoso este proceso de asimilaci\u00f3n o incorporaci\u00f3n en una narrativa hegem\u00f3nica que se constru\u00eda y reconstru\u00eda otorgando m\u00e1s valor a una determinada visi\u00f3n de la historia, a un espec\u00edfico idioma o norma ling\u00fc\u00edstica de\u00a0los existentes en ese estado. En la mayor\u00eda de los casos en los que se apost\u00f3 por esta pol\u00edtica, en mayor o menor grado, cada pueblo o cultura diferente de la hegem\u00f3nica mantuvo alg\u00fan nivel de confrontaci\u00f3n para tratar de preservar su identidad cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando esas culturas que se pretend\u00edan asimilar estaban localizadas en un espacio territorial bien definido, se hac\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil la resistencia a ese proceso asimilacionista. El problema se agrandaba cuando ese pueblo o cultura no dispon\u00eda de un territorio espec\u00edfico y sus integrantes tampoco pose\u00edan importantes resortes de poder econ\u00f3mico, religioso, militar o pol\u00edtico. \u00c9ste es el caso del pueblo gitano o de aquellos pueblos que fueron despose\u00eddos de sus territorios y obligados a dispersarse por el mundo como, por ejemplo, el pueblo palestino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como una forma de solucionar los problemas de reconocimiento que demandaban los grandes grupos sociales y culturales no hegem\u00f3nicos, que compart\u00edan un determinado territorio con otro m\u00e1s dominante y con todos los resortes de poder de su lado, se plantean las pol\u00edticas de autonom\u00eda. La lucha por la autonom\u00eda pol\u00edtica o cultural tiene como objetivo tratar de lograr un estatus de igualdad con la cultura dominante, manteniendo una vida aut\u00f3noma dentro de un marco pol\u00edtico aceptado por toda la colectividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La preocupaci\u00f3n de tales grupos no hegem\u00f3nicos es mantener sus modos de vida, m\u00e1xime si tenemos en cuenta que, adem\u00e1s, estos grupos culturales acostumbran a vivir en territorios bastante bien delimitados, sostienen que tienen los mismos derechos que el grupo cultural dominante y disfrutan o aspiran a tener el mayor grado posible de autogobierno. Sus luchas tienen como finalidad cambiar la hegemon\u00eda del grupo cultural dominante y crear un modelo de sociedad en la que disfruten de iguales derechos, en la que se pueda convivir como iguales. \u00c9ste es el caso, por ejemplo, de las comunidades catalana, vasca y gallega en Espa\u00f1a, de Qu\u00e9bec en Canad\u00e1, de los irlandeses del Norte en el Reino Unido, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Pluralismo superficial<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se comienzan a plantear este tipo de opciones, es frecuente que los grupos pol\u00edtica y econ\u00f3micamente m\u00e1s poderosos traten de resolver los conflictos que las comunidades y grupos sociales sin poder generan, tratando de desplazar todas las miradas s\u00f3lo hacia la necesidad de un mayor reconocimiento; procuran orientar las reivindicaciones exclusivamente hacia la necesidad de reconocer algunos valores culturales, la mayor\u00eda de las veces, s\u00f3lo en plan folcl\u00f3rico y tur\u00edstico, reificando identidades y, al mismo tiempo, obviando las condiciones materiales de vida de esos colectivos sociales o etnias desfavorecidos, la g\u00e9nesis de su situaci\u00f3n subordinada y marginada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se deja al margen es la consideraci\u00f3n de algunas de las ra\u00edces que explican esas posiciones de marginalidad y subordinaci\u00f3n; es decir, en qu\u00e9 grado los modelos productivos, la pol\u00edtica social y econ\u00f3mica tienen responsabilidades. Centrarse s\u00f3lo en el reconocimiento es caer en un \u201cpluralismo superficial\u201d y puede servir, incluso, para acrecentar los niveles de marginaci\u00f3n, para eclipsar o aplazar medidas de soluci\u00f3n m\u00e1s urgentes. Este nuevo modelo de integraci\u00f3n fue el que orient\u00f3 muchas veces el trabajo curricular en los centros escolares ubicados en el interior de las nuevas autonom\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, el predominio de las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales refuerza este tipo de opciones descafeinadas, pues las identidades culturales y pol\u00edticas son vistas como obst\u00e1culos para lograr una cada vez mayor homogeneizaci\u00f3n que reclama el mercado. Pero, tambi\u00e9n, porque estos modelos economicistas no aceptan de buen grado un estado comprometido con la defensa de los intereses de los grupos sociales y culturales no hegem\u00f3nicos. \u00c9stos son quienes m\u00e1s precisan de un estado que proteja sus intereses y les garantice la creaci\u00f3n de las condiciones que pueden dar lugar a una sociedad m\u00e1s justa y donde la igualdad de oportunidades no acabe siendo un eslogan vac\u00edo de contenido; por consiguiente, estar\u00edamos ante un estado que protege a su ciudadan\u00eda de la voracidad de los grandes monopolios econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha por el reconocimiento es algo que caracterizar\u00eda, seg\u00fan Nancy Fraser (2000a), las movilizaciones de numerosos grupos sociales en torno a reivindicaciones bajo la bandera de la nacionalidad, la etnicidad, la raza, el g\u00e9nero y la sexualidad. Luchas que esta autora denomina \u201cpostsocialistas\u201d, dado que en tales planteamientos las dimensiones de clase social quedar\u00edan en un lugar m\u00e1s secundario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas luchas sociales, en un primer momento, se centraron en conseguir un reconocimiento cultural; reconstruir sus historias colectivas, que los grupos hegem\u00f3nicos en el poder, en unos casos, hab\u00edan silenciado y, en otros, manipulado para hacerles asumir que su falta de poder y las situaciones de marginalidad a las que se ve\u00edan abocados no eran otra cosa que el fruto de sus condiciones como seres inferiores. Las l\u00edneas discursivas argumentaban su inferioridad aludiendo a sus dotes innatas y a un menor esfuerzo personal; por consiguiente, no pod\u00edan aspirar a tener mayor poder o mejores condiciones de vida de las que en la actualidad disfrutaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas luchas por el reconocimiento acostumbraron a centrarse en el redescubrimiento de historias y, como reacci\u00f3n al eurocentrismo y al androcentrismo dominantes, en exigir que se desterrasen todas aquellas informaciones, teor\u00edas e ideolog\u00edas que se dedicaban a ignorarlos o a deformar la realidad, consiguiendo justificar que las personas de estos colectivos no ten\u00edan derechos que reclamar ni justicia que exigir para abandonar las situaciones de exclusi\u00f3n en las que se ve\u00edan inmersos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El esfuerzo de las personas de estos colectivos marginados y a los que desde el poder se ven\u00eda condenando al silencio, al no dejarles espacios oficiales para debatir sobre sus realidades, sus logros, sus aspiraciones y sus problemas, estuvo centrado en conquistar la presencia y el reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengamos presente c\u00f3mo, por ejemplo, en los momentos en los que el movimiento feminista lucha por los derechos de las mujeres, uno de sus focos de reivindicaci\u00f3n en el sistema educativo es exigir la presencia de las mujeres en los libros de texto y materiales curriculares, en general. Los an\u00e1lisis de materiales se centraban en la cuantificaci\u00f3n del n\u00famero de hombres y mujeres que aparec\u00edan en las im\u00e1genes; incluso se le prestaba mucha menor atenci\u00f3n a su presencia en los textos escritos. Con posterioridad, los niveles de exigencia se incrementan y pasan a demandar, adem\u00e1s de mayor presencia de mujeres en las im\u00e1genes gr\u00e1ficas de los libros escolares, que \u00e9stas aparecieran desempe\u00f1ando tareas y puestos de trabajo que, en nuestra sociedad machista, ven\u00edan siendo ocupados exclusivamente por los hombres. Es a comienzos de los noventa cuando nos encontramos ya con una propuesta de an\u00e1lisis del sexismo en los libros de texto, donde ya no basta con la presencia equilibrada de figuras femeninas y masculinas, sino que se exige que prestemos atenci\u00f3n a qu\u00e9 lugares, tareas y roles desempe\u00f1an las mujeres que aparecen representadas, qu\u00e9 dicen y qu\u00e9 se dice de ellas (Subirats, 1993).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Jonathan-Darby-Favela.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2461\" src=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Jonathan-Darby-Favela.jpg\" alt=\"Jonathan Darby -Favela\" width=\"480\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Jonathan-Darby-Favela.jpg 480w, https:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Jonathan-Darby-Favela-300x187.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Silencio y marginaci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podemos olvidar que una verdadera comprensi\u00f3n de las situaciones de silencio y marginaci\u00f3n obliga a tomar en consideraci\u00f3n las formas a trav\u00e9s de las que \u00e9stas tienen lugar; o sea, detectar los discursos con los que tales colectivos son definidos y las condiciones sociales y econ\u00f3micas en las que desenvuelven su vida esas personas. Una mirada a la historia nos pone delante de los ojos c\u00f3mo las mujeres, etnias como la gitana, los pueblos del Tercer Mundo, etc., soportaban situaciones de exclusi\u00f3n social, malviviendo en condiciones precarias ante una cierta pasividad de los hombres y grupos \u00e9tnicos y naciones dominantes, debido a los discursos explicativos con los que se justificaban sus realidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, los discursos culturales nunca estuvieron al margen de la econom\u00eda y la pol\u00edtica. Desvincular estas situaciones puede llevar a contextos en los que la resoluci\u00f3n de tales injusticias se aleje a\u00fan m\u00e1s. As\u00ed, por ejemplo, numerosos conflictos de car\u00e1cter nacionalista en el interior de estados plurinacionales se agravan y complican endemoniadamente en la medida en que su obsesi\u00f3n por reconstruir y alcanzar un cierto reconocimiento los lleva a caer en esencialismos excluyentes, cuando lo que esas situaciones esconden, en la mayor\u00eda de las ocasiones, es que por el hecho de hablar un idioma con menos reconocimiento y vivir en un determinado territorio, las condiciones laborales y socioecon\u00f3micas, en general, son peores que las de quienes viven en otras partes de ese estado y tienen otro idioma y otras formas de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poner el \u00e9nfasis en estas interrelaciones manifestar\u00eda la existencia de una sociedad con modos de funcionamiento injustos, pues, como Amartya Sen nos dice, la justicia obliga a garantizar que todas las personas y colectivos dispongan de las condiciones para poder ejercer su libertad de acci\u00f3n; \u201cLos derechos pol\u00edticos y humanos brindan a los individuos la oportunidad de llamar con energ\u00eda la atenci\u00f3n sobre sus necesidades generales y de demandar la adopci\u00f3n de las debidas medidas\u201d (Sen, 2000, p. 188).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si asumimos que los colectivos sociales marginados y silenciados est\u00e1n sometidos a pr\u00e1cticas econ\u00f3micas, laborales y sociales que tienden a reproducir su actual estatus, una pol\u00edtica comprometida con la justicia social obligar\u00e1 a modificar y a tomar medidas en el \u00e1mbito laboral y a dise\u00f1ar medidas pol\u00edticas que favorezcan una mejor integraci\u00f3n social. Mas, con toda probabilidad, esos mismos colectivos estar\u00e1n siendo bombardeados con discursos y prejuicios que tratan de justificar sus situaciones de exclusi\u00f3n social, afectando a las identidades que construyen esas personas, as\u00ed como a las interrelaciones que establezcan con otros grupos sociales m\u00e1s privilegiados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, intervenir para corregir este tipo de situaciones de injusticia exige la reconstrucci\u00f3n de esos dis- cursos de exclusi\u00f3n, la reevaluaci\u00f3n de esas identidades construidas desde el d\u00e9ficit, as\u00ed como la valoraci\u00f3n m\u00e1s positiva de aquellos productos, artefactos, formas, lenguajes y tradiciones que no atenten contra los derechos de ninguna persona o colectivo social. Algo que va a permitir asumir y valorar positivamente la diversidad cultural. \u201cLa gente que sufre tanto la injusticia social como la injusticia econ\u00f3mica precisa tanto de reconocimiento como de redistribuci\u00f3n\u201d (Fraser, 2000a, p. 133). Lo cual no implica que en esta necesidad de reconocimiento y de redistribuci\u00f3n no haya colectivos sociales que exijan mayores esfuerzos en una perspectiva que en otra. Por tanto, es probable que determinadas comunidades nacionales demanden mayor necesidad de reconocimiento cultural que transformaciones en la esfera de la econom\u00eda y la producci\u00f3n, y, a la inversa, otras en las que son las situaciones de injusticia distributiva las que generan mayores conflictos que la necesidad de un mayor reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es raro que las posturas multiculturalistas sean criticadas por apoyarse en esencialismos, en los que las identidades se consideran como algo fijo e inmutable; de ah\u00ed que una concepci\u00f3n semejante acabe propugnando que todas las identidades merecen respeto, que sus modos de vida son leg\u00edtimos y tienen derecho a ser valorados y reconocidos. Sin embargo, no podemos olvidar que hay estilos de vida y comunidades que mantienen tradiciones y ritos que atentan profundamente contra derechos tan b\u00e1sicos como los derechos humanos y que se perpet\u00faan y arraigan, porque no se acostumbran a someter a an\u00e1lisis ni a debate en situaciones de igualdad y libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Revisi\u00f3n cr\u00edtica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esencializar las diferencias o las identidades supo-ne no asumir que sus peculiaridades e idiosincrasia son fruto de procesos hist\u00f3ricos, de condiciones de vida y tradiciones que, si en un pasado se apoyaban en argumentos y en posiciones de fuerza que no facilitaban imaginar otras formas de vida, en la actualidad, los procesos de globalizaci\u00f3n en los que estamos inmersos, as\u00ed como el mayor desarrollo cultural, nos permiten constatar las tremendas injusticias que tales identidades vehiculan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comparemos la situaci\u00f3n de las mujeres hace trescientos a\u00f1os y en la actualidad, diferenci\u00e1ndolas incluso por pa\u00edses, religiones y opciones pol\u00edticas. Revisar esas posiciones esencialistas y fundamentalistas que explicaban el porqu\u00e9 de la subordinaci\u00f3n de las mujeres a los hombres es lo que permiti\u00f3 caer en la cuenta de que no nacieron para vivir sometidas al hombre y sin posibilidades de autonom\u00eda en todas las esferas de la vida, tanto p\u00fablica como privada. Hacer una revisi\u00f3n cr\u00edtica de los esencialismos es lo que permite desenmascarar las operaciones mediante las que a un determinado colectivo social, sexo, etnia o raza se le ven\u00eda convenciendo u obligando a conformarse en las situaciones de exclusi\u00f3n a las que estaba sometido. La reflexi\u00f3n cr\u00edtica permite detectar los discursos con los que se justificaba su inferioridad, sacar a la luz las pr\u00e1cticas mediante las cuales se imped\u00eda a estas personas acceder a un puesto de trabajo remunerado y a un salario digno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imprescindible preguntarse qu\u00e9 tipo de pol\u00edticas culturales y econ\u00f3micas son aquellas que permiten reconocer identidades y valorar las diferencias que no atentan contra los derechos humanos. Algo que conlleva poner de manifiesto la continua reelaboraci\u00f3n de las identidades a trav\u00e9s de mestizajes enriquecedores o de procesos de interculturalismo; es decir, asumir que las identidades son procesos abiertos, que deben servir para enriquecer a aquellos otros colectivos diferentes con los que se comparte un territorio. \u201cLas diferencias culturales pueden ser elaboradas libremente y mediadas democr\u00e1ticamente s\u00f3lo bas\u00e1ndose en la igualdad social\u201d (Fraser, 1997, p. 248). Es imprescindible, por tanto, tratar de conformar sociedades en las que el multiculturalismo no se apoye en discursos y pr\u00e1cticas esencialistas y que, al mismo tiempo, se vivan como un compromiso por hacer sociedades m\u00e1s justas e igualitarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema educativo en todos sus niveles tiene que prestar atenci\u00f3n a los grados de intolerancia que se\u00a0pueden llegar a promover, en la medida en que se oculten, distorsionen o difamen culturas, creencias, costumbres, aspiraciones de colectivos humanos, cuyos miembros tienen derecho a convivir en cualquier lugar de este planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Educaci\u00f3n multicultural cr\u00edtica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, apostar por una educaci\u00f3n multicultural cr\u00edtica nos obliga a asumir un triple com- promiso: a) contribuir al reconocimiento p\u00fablico de los grupos oprimidos, luchando contra su silenciamiento o la denigraci\u00f3n de las personas que los integran, sobre la base de distorsionar su historia o exaltar s\u00f3lo la cultura de los grupos dominantes; b) promover la tolerancia y el respeto mutuo como valores idiosincr\u00e1sicos de la ciudadan\u00eda democr\u00e1tica, y c) facilitar la comprensi\u00f3n de las situaciones de exclusi\u00f3n y marginaci\u00f3n social, destacando c\u00f3mo las estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas generan y reproducen tales situaciones, en la medida en que, al tiempo que benefician a unos colectivos, perjudican a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El multiculturalismo, tal y como nos recuerda Amy Guttman (2001, p. 371), \u201cse refiere a un estado de la sociedad y el mundo que contiene gran cantidad de culturas (o subculturas) que inciden unas sobre otras en virtud de las interacciones de los individuos que se identifican con (o conf\u00edan en) estas culturas\u201d. Por tanto, la instituci\u00f3n escolar desempe\u00f1a un papel fundamental tambi\u00e9n en la conquista de sociedades m\u00e1s justas y democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fraser, Nancy (1997): <strong>Iustitia Interrupta. Reflexiones cr\u00edticas desde la posici\u00f3n \u201cpostsocialista\u201d<\/strong>. Santa Fe de Bogot\u00e1: Universidad de los Andes\/ Siglo del Hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fraser, Nancy (2000a): \u201c\u00bfDe la redistribuci\u00f3n al reconocimiento? Dilemas de la justicia en la era \u2018postsocialista\u2019\u201d, en <strong>New Left Review<\/strong>, N\u00ba. 0, pp. 126-155.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fraser, Nancy (2000b): \u201cNuevas reflexiones sobre el reconocimiento\u201d, en <strong>New Left Review<\/strong>, N\u00ba. 4, pp. 55-68.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guttman, Amy (2001): <strong>La educaci\u00f3n democr\u00e1tica<\/strong>. Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sen, Amartya (2000): <strong>Desarrollo y libertad<\/strong>. Barcelona: Planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subirats, Marina (coord.) (1993): <strong>El sexismo en los libros de texto: an\u00e1lisis y propuesta de un sistema de indicadores<\/strong>. Madrid: Ministerio de Asuntos Sociales-Instituto de la Mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Torres Santom\u00e9, Jurjo (2001): <strong>Educaci\u00f3n en tiempos de neoliberalismo<\/strong>. Madrid: Morata.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: 1px solid #CCC; border-width: 1px 1px 0; margin-bottom: 5px; max-width: 100%;\" src=\"http:\/\/www.slideshare.net\/slideshow\/embed_code\/31804126\" width=\"479\" height=\"511\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<h3 style=\"margin-bottom: 5px; text-align: center;\"><\/h3>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h3 align=\"center\"><b>\u00ab<span style=\"color: #800000;\">La cultura escolar. Otra construcci\u00f3n del conocimiento<\/span>\u00ab<\/b><\/h3>\n<h3 style=\"margin-bottom: 5px; text-align: center;\"><\/h3>\n<h3 align=\"center\"><span style=\"color: #0000ff;\"><b>Jurjo Torres Santom\u00e9<\/b><\/span><\/h3>\n<h4 style=\"margin-bottom: 5px; text-align: center;\"><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Debra-Hurd.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2456 alignnone\" src=\"http:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Debra-Hurd.jpg\" alt=\"Debra Hurd- &quot;Off To School&quot;\" width=\"554\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Debra-Hurd.jpg 720w, https:\/\/jurjotorres.com\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Debra-Hurd-300x213.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 554px) 100vw, 554px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cultura escolar Otra construcci\u00f3n del conocimiento . . Jurjo Torres Santom\u00e9 Cuadernos de Pedagog\u00eda N\u00ba\u00a0311 (Marzo, 2002) p\u00e1gs. 71 &#8211; 75 . En contra de la asimilaci\u00f3n de las identidades y de un pluralismo superficial, el art\u00edculo aboga por una educaci\u00f3n multicultural cr\u00edtica que preste atenci\u00f3n y reconozca a los colectivos, grupos y etnias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[95,94,60,100,54],"class_list":["post-2443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-educacion","tag-educacion-intercultural","tag-educacion-para-la-igualdad","tag-multiculturalismo","tag-politicas-educativas","tag-reformas-educativas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2443"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5284,"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2443\/revisions\/5284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jurjotorres.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}